Cómo comer legumbres sin que te den gases

Guía digestiva (y qué tener en cuenta si tenés SIBO). Las legumbres son nutritivas, económicas y muy completas. Pero también son uno de los alimentos que más gases, hinchazón y malestar generan.

LIFESTYLE

person holding stainless steel round tray with food
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La buena noticia: no siempre el problema es la legumbre, sino cómo se prepara y en qué contexto digestivo se consume.

¿Por qué las legumbres dan gases?

Las legumbres contienen oligosacáridos fermentables, un tipo de FODMAP que el intestino humano no digiere del todo bien.
Cuando llegan al intestino, las bacterias los fermentan y producen:

  • Gases

  • Hinchazón

  • Dolor abdominal

  • Distensión

En personas con SIBO o intestino sensible, este proceso se intensifica.

Técnicas para hacer las legumbres más digestivas

1. Alga kombu o laurel en la cocción

Agregar alga kombu o hojas de laurel al agua de cocción ayuda a mejorar la digestión:

  • El alga kombu aporta enzimas que ayudan a descomponer azúcares fermentables (FODMAPs).

  • El laurel mejora la digestión y reduce los espasmos intestinales.

👉 Se agregan directamente al agua de cocción y se retiran al final.

2. Bicarbonato en el remojo (no en la cocción)

Agregar una cucharadita de bicarbonato por litro de agua en el remojo:

  • Cambia el pH del agua (la vuelve alcalina)

  • Debilita la pared celular de la legumbre

  • Rompe enlaces de sus fibras

  • Permite que absorban agua más rápido

  • Facilita que se “pelen” solas

⚠️ Importante:

  • Usarlo solo en el remojo

  • Nunca en la cocción, porque puede provocar pérdida de minerales

Después del remojo, descartar el agua y enjuagar bien.

3. Remojo prolongado (12 a 24 horas)

Remojar las legumbres entre 12 y 24 horas es clave para reducir gases:

  • Disminuye los oligosacáridos fermentables

  • Reduce los FODMAPs responsables de la fermentación

  • Mejora notablemente la tolerancia digestiva

👉 Cambiar el agua una o dos veces durante el remojo mejora aún más el resultado.

En verano:

  • Conviene remojarlas en heladera

  • Aumentar el tiempo de remojo para evitar fermentación

4. Doble cocción (opcional)

Una técnica extra para personas muy sensibles:

  1. Hervir las legumbres

  2. Descartar esa primera agua

  3. Volver a cocinar con agua limpia

Esto reduce aún más los compuestos fermentables.

👉 El agua final de cocción no es necesario descartarla:
puede usarse como aquafaba (espesante vegetal).

¿Y qué pasa con el SIBO?

Este punto es clave 👇

Si estás en fase estricta de SIBO, no se recomienda consumir legumbres, incluso bien preparadas.

¿Por qué?

  • Siguen siendo alimentos ricos en FODMAPs

  • Pueden alimentar el sobrecrecimiento bacteriano

  • Pueden empeorar síntomas aunque estén “bien hechas”

👉 En fase estricta: no se testean.

¿Cuándo se pueden reintroducir?

Las legumbres pueden evaluarse solo fuera de la fase estricta, cuando:

  • Los síntomas están más controlados

  • Hay menos inflamación intestinal

  • Se hace una reintroducción consciente

Siempre con estas reglas:

  • Porciones muy pequeñas

  • Bien remojadas y cocidas

  • Una sola legumbre a la vez

  • Observando síntomas las siguientes 24–48 horas

El mensaje final

Las legumbres no son “malas”, pero no son para todos ni en cualquier momento.

👉 La preparación correcta reduce gases
👉 El contexto digestivo lo es todo
👉 En SIBO estricto, no se consumen
👉 Fuera de esa fase, se testean con cuidado y porciones pequeñas

Escuchar al cuerpo y respetar las etapas del proceso digestivo es más importante que seguir reglas rígidas.