Impacto del SIBO en la calidad del sueño: estrategias para mejorar el descanso
Dormir mal es una queja frecuente en personas con SIBO. No siempre se habla de esto, pero el intestino y el sueño están profundamente conectados. La hinchazón, el malestar digestivo y el estrés asociado al SIBO pueden afectar directamente la calidad del descanso.
En este artículo exploramos cómo el SIBO impacta en el sueño y qué estrategias pueden ayudarte a dormir mejor.
¿Por qué el SIBO afecta el sueño?
Muchas personas con SIBO experimentan:
Dificultad para conciliar el sueño
Despertares nocturnos
Sensación de descanso no reparador
Cansancio mental al despertar
Esto ocurre porque el intestino y el sistema nervioso están conectados a través del eje intestino-cerebro. Cuando el intestino está inflamado o hiperactivo, el cuerpo permanece en estado de alerta.
Síntomas nocturnos comunes en personas con SIBO
Hinchazón que empeora al acostarse
Gases nocturnos
Reflujo o presión abdominal
Ansiedad al final del día
Estos síntomas no solo interrumpen el sueño, sino que generan miedo a acostarse o anticipación negativa.
El rol del estrés y el sistema nervioso
El SIBO y el estrés se retroalimentan:
El estrés altera la motilidad intestinal
El intestino inflamado mantiene activo el sistema nervioso
El cuerpo no entra en modo descanso profundo
Por eso, mejorar el sueño no es solo cambiar la cena, sino bajar revoluciones.
Estrategias para mejorar el descanso si tenés SIBO
🌙 1. Horarios de comida más tempranos
Cenar al menos 2–3 horas antes de acostarte reduce fermentación nocturna y presión abdominal.
🌿 2. Cenas simples y predecibles
Elegí alimentos que ya sabés que tolerás bien. De noche, menos variedad suele ser mejor.
🧘 3. Rutinas de relajación antes de dormir
Respiración consciente, estiramientos suaves o lectura ayudan a activar el sistema parasimpático.
📵 4. Reducir pantallas antes de acostarte
El exceso de estímulos digitales mantiene al cuerpo en alerta y empeora el descanso.
🛏️ 5. Postura al dormir
Dormir de lado o con el torso ligeramente elevado puede aliviar la presión abdominal y el reflujo.
Dormir mejor también ayuda al intestino
El descanso reparador:
Reduce inflamación
Mejora la regulación hormonal
Favorece la motilidad intestinal
Ayuda a manejar mejor los síntomas diurnos
Dormir bien no es un lujo, es parte del tratamiento.
SIBO y sueño: un trabajo en conjunto
No siempre se logra dormir perfecto de un día para otro, pero pequeños ajustes constantes hacen la diferencia.
Escuchar al cuerpo, simplificar rutinas y bajar el nivel de exigencia puede cambiar por completo la relación con el descanso.