¿Por qué antes tomabas leche y ahora te cae mal?

La explicación médica detrás de la intolerancia a la lactosa

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a bottle of milk next to a glass of milk
a bottle of milk next to a glass of milk

“Cuando eras chico tomabas leche sin problema… ¿y ahora te cae mal?”
Esta es una de las frases más comunes que escuchamos en el consultorio, y lejos de ser rara, tiene una explicación médica muy concreta.

La intolerancia a la lactosa no aparece de un día para el otro porque sí, ni significa que tu cuerpo “dejó de tolerar todo”. En la mayoría de los casos, es un proceso natural, progresivo o transitorio, relacionado con cómo funciona tu intestino.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La lactosa es el azúcar natural de la leche y los lácteos. Para digerirla correctamente, el cuerpo necesita una enzima llamada lactasa, que se produce en el intestino delgado.

Cuando hay poca lactasa, la lactosa no se digiere bien. Entonces pasa al intestino, donde se fermenta, generando:

  • Hinchazón

  • Gases

  • Dolor abdominal

  • Diarrea

  • Sensación de pesadez

¿Por qué antes no pasaba y ahora sí?

Con los años, la producción de lactasa puede disminuir de forma natural. Esto es completamente normal y ocurre en gran parte de la población adulta.

Además, la lactasa también puede bajar de manera transitoria si el intestino se inflama o se daña, por ejemplo por:

  • Infecciones intestinales

  • SIBO

  • Gastritis o enteritis

  • Estrés prolongado

  • Dietas muy restrictivas

  • Uso de antibióticos

En estos casos, la intolerancia puede no ser permanente.

No todas las personas reaccionan igual

Los síntomas no dependen solo de la lactosa en sí, sino de varios factores:

  • La cantidad de lácteos consumidos

  • La tolerancia individual

  • La sensibilidad del intestino

  • El estado de la microbiota

Por eso, hay personas que pueden tomar un café con leche sin problema, pero no un vaso grande de leche. O toleran ciertos lácteos y otros no.

Importante: no significa eliminar todos los lácteos

Este punto es clave 👇

Tener intolerancia a la lactosa no significa eliminar todos los lácteos para siempre. Muchas personas:

  • Toleran pequeñas cantidades

  • Se sienten bien con lácteos fermentados

  • Pueden consumir versiones sin lactosa

  • Mejoran al tratar la causa intestinal de fondo

Eliminar todo sin guía puede llevar a dietas innecesariamente restrictivas y déficits nutricionales.

¿Cuándo conviene estudiarlo?

Si los síntomas son frecuentes, intensos o afectan tu calidad de vida, es importante consultar y evaluarlo correctamente. No todo malestar con lácteos es intolerancia a la lactosa, y no todo se soluciona eliminando alimentos.

Reconocer bien qué te pasa es el primer paso para adaptar la alimentación sin dejar de disfrutarla.

Escuchar, entender y adaptar

La clave no es prohibir, sino escuchar al cuerpo, entender qué está pasando en el intestino y adaptar los lácteos de forma inteligente.

👉 Para profundizar en cómo reconocer la intolerancia a la lactosa, cuándo estudiarla y cómo manejarla sin miedo a la comida, podés escuchar el podcast completo disponible en YouTube y Spotify.

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“Antes podía tomar leche… y ahora no”.