Viajar con SIBO: una guía turística para comer sin inflamarte
Viajar es una experiencia maravillosa, pero para quienes tienen SIBO, la comida puede ser un desafío. Las restricciones dietéticas y la preocupación por los síntomas pueden hacer que el viaje se sienta menos relajado.
Aquí te damos una guía práctica para que disfrutes sin comprometer tu salud intestinal.
1. Planificación previa: el secreto del éxito
Antes de viajar:
Investiga los destinos: busca restaurantes con opciones frescas y sencillas.
Lleva snacks seguros: alimentos que ya toleres, como nueces, frutas bajas en FODMAP, galletas sin gluten.
Consulta con un profesional de la salud: antes de partir, habla con tu médico para ajustar tu dieta y tener un plan de acción.
2. Elige comidas simples y frescas
En el destino:
Opta por ingredientes frescos y poco procesados: verduras al vapor, proteínas magras, arroz blanco, pollo a la parrilla.
Evita los platos muy condimentados o con salsas fermentadas: como el kimchi, ciertos encurtidos o comidas con ajo y cebolla.
Prefiere platos al grill o al vapor: son menos propensos a causar inflamación.
3. Maneja las porciones y la frecuencia
Come porciones pequeñas y frecuentes: en lugar de comidas copiosas, opta por varias comidas pequeñas a lo largo del día.
Evita comidas pesadas antes de actividades importantes: como excursiones o reuniones, para reducir el riesgo de malestar.
Escucha a tu cuerpo: y adapta la dieta según cómo te sientas en cada momento.
4. Hidratación y bebidas
Bebe suficiente agua: la hidratación es clave para la digestión.
Evita bebidas con gas y edulcorantes artificiales: pueden aumentar la hinchazón.
Prefiere infusiones suaves: como manzanilla o jengibre, que ayudan a la digestión.
5. Comunicación y adaptación
Informa a quienes viajan contigo: no necesitas entrar en detalles, pero sí es útil que sepan tus necesidades alimentarias.
Adapta tus expectativas: no todo va a ser perfecto, pero con un poco de planificación, se puede disfrutar mucho.
6. Qué hacer si experimentas síntomas
Lleva contigo un plan de emergencia: medicamentos o probióticos recomendados por tu médico.
No te desesperes: si algo no te cae bien, intenta ajustar y probar otras alternativas.
Mantén la calma y la paciencia: el SIBO es un proceso, y con el tiempo aprenderás qué te funciona mejor.
En RecetasSIBO.com creemos en esto
El SIBO se puede mejorar
Cada proceso es distinto
No hay soluciones mágicas
La información clara calma más que el miedo
Compartir historias reales ayuda a:
Bajar la ansiedad
Sentirse acompañado
Entender que hay salida
Superar el SIBO no significa volver a ser “como antes”.
Significa vivir mejor que antes, con más conciencia, menos culpa y más información. Si estás en ese camino, no estás solo.